Categoría: Salud natural

Artículos de salud escritos con las fuentes a la vista: qué dicen los estudios sobre cada dolencia, qué acompaña de verdad y cuándo hay que ir al médico.

  • Sobrepeso: qué cambia de verdad y qué es ruido

    Sobrepeso: qué cambia de verdad y qué es ruido

    La mayoría de la gente se propone bajar mucho más de lo que hace falta para mejorar la salud. Bajar entre el 5 y el 10 % del peso ya cambia los números, y es una meta que se puede sostener.

    El índice de masa corporal no basta

    El IMC se calcula dividiendo el peso entre la talla al cuadrado, y sirve como referencia de población: por encima de 25 se habla de sobrepeso y por encima de 30 de obesidad.

    Pero no distingue músculo de grasa ni dice dónde está la grasa, que es lo que más pesa para la salud. Por eso vale más el perímetro de la cintura: por encima de 94 cm en hombres y de 80 cm en mujeres marca riesgo metabólico, incluso con un IMC normal.

    La grasa abdominal es la que se asocia a resistencia a la insulina, hígado graso, triglicéridos altos y presión elevada. Dos personas del mismo peso pueden estar en situaciones muy distintas.

    Cuánto hay que bajar

    Menos de lo que se cree. Con una pérdida de entre el 5 y el 10 % del peso —en una persona de 90 kilos, entre 4,5 y 9— ya se ve:

    • Mejor control del azúcar, y menos riesgo de pasar de prediabetes a diabetes.
    • Presión arterial más baja.
    • Triglicéridos más bajos y HDL más alto.
    • Menos grasa en el hígado.
    • Menos dolor en rodillas y espalda.
    • Mejor calidad del sueño, y menos apnea.

    Ponerse una meta de 25 kilos cuando el beneficio empieza en 5 es la forma más común de abandonar en el mes dos.

    Lo que sostiene el resultado

    Bajar peso no es lo difícil: lo difícil es no recuperarlo. Lo que distingue a quien lo mantiene:

    • Un cambio que se pueda sostener siempre, no un plan de tres meses.
    • Ritmo moderado, de medio kilo a un kilo por semana. Lo rápido se recupera rápido.
    • Comer suficiente proteína y verdura: sacian más por caloría.
    • Quitar las bebidas azucaradas. Es el cambio único que más rinde.
    • Ejercicio, y sobre todo el de fuerza: mantiene el músculo mientras se baja, y el músculo es lo que sostiene el metabolismo.
    • Dormir bien. El sueño corto aumenta el apetito y empeora la resistencia a la insulina.
    • Registrar lo que se come durante unas semanas: no para siempre, sino para ver la realidad, que casi nunca coincide con lo que uno cree.

    Y una advertencia sobre lo que se anuncia: no existe nada que haga bajar de peso sin cambiar lo que se come y lo que se mueve. Lo que promete eso, no lo cumple.

    Cuándo conviene consultar
    • Si el perímetro de cintura pasa de 94 cm en hombres o de 80 cm en mujeres.
    • Si además hay azúcar alta, presión alta, triglicéridos altos o hígado graso: ese conjunto se maneja mejor junto.
    • Si ha intentado varias veces y siempre recupera: eso tiene explicación y abordaje, no es falta de voluntad.
    • Si el peso subió de forma rápida e inexplicable, o va con cansancio, frío e hinchazón: conviene descartar la tiroides.
    • Si ronca fuerte o se despierta cansado: la apnea del sueño dificulta bajar de peso y se trata aparte.
    • Antes de empezar una dieta muy restrictiva o de tomar cualquier cosa para bajar de peso.

    Si quiere un plan que se pueda sostener y no otro intento de tres meses, puede agendar una consulta en línea, en Cobán o en la capital.

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    Preguntas frecuentes

    ¿Cuánto peso hay que bajar para notar cambios en la salud?

    Entre el 5 y el 10 % del peso. En una persona de 90 kilos, entre 4,5 y 9. Con eso ya mejoran el azúcar, la presión, los triglicéridos y la grasa del hígado.

    ¿Sirve el índice de masa corporal?

    Como referencia de población, sí, pero no distingue músculo de grasa ni dice dónde está. Vale más el perímetro de cintura: por encima de 94 cm en hombres y 80 cm en mujeres marca riesgo, incluso con IMC normal.

    ¿A qué ritmo conviene bajar?

    De medio kilo a un kilo por semana. Lo que se baja rápido se recupera rápido, y las pérdidas bruscas pueden empeorar cosas como la inflamación del hígado.

    ¿Por qué siempre recupero el peso?

    Porque los planes con fecha de fin terminan, y el cuerpo además se adapta bajando el gasto. Lo que distingue a quien mantiene es haber cambiado algo sostenible y haber conservado músculo con ejercicio de fuerza.

    ¿Hay algo que haga bajar de peso sin cambiar la alimentación?

    No. Lo que se anuncia con esa promesa no la cumple. Lo que sí funciona es un cambio sostenible en lo que se come y lo que se mueve, y acompañamiento cuando cuesta.

    Esta información es orientativa y no sustituye una consulta. Si tiene un diagnóstico o toma medicación, consúltelo con el profesional que le atiende antes de cambiar nada.

  • Menstruación irregular: qué es normal y qué no

    Menstruación irregular: qué es normal y qué no

    Un ciclo no tiene que durar 28 días exactos. Lo que define la irregularidad no es que varíe, sino cuánto varía y desde cuándo.

    Qué se considera normal

    Un ciclo normal dura entre 24 y 38 días, contando desde el primer día de sangrado hasta el primero del siguiente. El sangrado dura hasta ocho días.

    Que varíe unos días de un mes a otro es normal. Se habla de irregularidad cuando la diferencia entre el ciclo más corto y el más largo del año pasa de siete a nueve días, o cuando hay ciclos de menos de 24 o de más de 38 días.

    En la adolescencia, los dos primeros años suelen ser irregulares mientras el sistema se ajusta, y en la perimenopausia vuelve a desordenarse. Las dos cosas son esperables.

    Qué la explica

    • Síndrome de ovario poliquístico: es la causa más frecuente de ciclos espaciados en edad fértil.
    • Tiroides, por defecto o por exceso.
    • Prolactina alta.
    • Estrés intenso o sostenido.
    • Pérdida o ganancia de peso importante.
    • Ejercicio muy intenso, sobre todo con poca ingesta.
    • Trastornos de la conducta alimentaria.
    • Miomas, pólipos o adenomiosis, sobre todo si el sangrado es abundante.
    • Anticonceptivos y otros medicamentos.
    • Embarazo, que es lo primero que hay que descartar ante una falta.

    Qué ayuda

    • Registrar los ciclos durante unos meses: sin ese dato, la consulta empieza a ciegas. Anotar el primer día de cada regla, cuántos días dura y cuánto se sangra.
    • Mantener un peso estable y una alimentación suficiente. La restricción marcada apaga el ciclo.
    • Moderar el ejercicio si es muy intenso y va con poca ingesta.
    • Trabajar el estrés y el sueño.

    Si detrás hay una causa concreta —tiroides, ovario poliquístico, un mioma—, el ciclo se ordena tratando eso, no forzando el ciclo.

    Cuándo conviene consultar
    • Si los ciclos duran menos de 24 días o más de 38.
    • Si pasa más de tres meses sin regla y no está embarazada.
    • Si el sangrado es muy abundante: empapa una toalla o tampón por hora durante varias horas, o hay coágulos grandes.
    • Si el sangrado dura más de ocho días.
    • Si hay sangrado entre reglas o después de las relaciones.
    • Si aparece acné intenso, vello en patrón masculino o caída de cabello junto a la irregularidad.
    • Si está buscando embarazo y los ciclos son irregulares.
    • Si hay sangrado después de la menopausia: eso se valora siempre.

    Si sus ciclos se desordenaron y no sabe por qué, registrarlos y revisarlo con alguien es el camino corto. Puede agendar una consulta en línea.

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    Preguntas frecuentes

    ¿Cada cuánto debe venir la regla?

    Un ciclo normal dura entre 24 y 38 días, y el sangrado hasta ocho. No tiene que ser de 28 días exactos: variar unos días de un mes a otro es normal.

    ¿Cuándo se considera irregular?

    Cuando la diferencia entre el ciclo más corto y el más largo del año pasa de siete a nueve días, o cuando hay ciclos de menos de 24 o de más de 38 días.

    ¿Qué causa los ciclos irregulares?

    Lo más frecuente en edad fértil es el síndrome de ovario poliquístico. También la tiroides, la prolactina alta, el estrés, los cambios de peso importantes, el ejercicio muy intenso y algunos medicamentos.

    ¿Es normal que sea irregular en la adolescencia?

    Sí. Los dos primeros años suelen ser irregulares mientras el sistema se ajusta. En la perimenopausia vuelve a desordenarse, y también es esperable.

    ¿Cuándo un sangrado es demasiado?

    Si empapa una toalla o un tampón por hora durante varias horas seguidas, si hay coágulos grandes o si dura más de ocho días.

    Esta información es orientativa y no sustituye una consulta. Si tiene un diagnóstico o toma medicación, consúltelo con el profesional que le atiende antes de cambiar nada.

  • Defensas bajas: qué significa y qué las sostiene

    Defensas bajas: qué significa y qué las sostiene

    «Tengo las defensas bajas» se dice mucho y significa poco. Conviene separar dos cosas: enfermarse seguido, que suele ser normal, y tener una alteración real de la inmunidad, que es raro y tiene señales propias.

    Cuántos resfriados son normales

    Un adulto sano tiene entre dos y cuatro infecciones respiratorias al año, y un niño pequeño en guardería puede tener seis, ocho o más. Eso no es tener las defensas bajas: es exposición.

    Antes de pensar en inmunidad, casi siempre hay una explicación más simple: contacto con niños pequeños, trabajo con público, transporte lleno, dormir poco, tabaco o humo de leña en casa, o una alergia mal controlada que se confunde con infecciones repetidas.

    Cuándo sí hay que estudiarlo

    Las señales que hacen sospechar un problema real son de otro tipo, y tienen que ver con la gravedad más que con la cantidad:

    • Infecciones graves repetidas: neumonías, infecciones que requieren ingreso.
    • Infecciones por gérmenes poco habituales.
    • Infecciones que no responden al tratamiento o que reaparecen en cuanto se suspende.
    • Abscesos de repetición, o infecciones profundas.
    • Candidiasis oral persistente en un adulto.
    • Pérdida de peso, fiebre prolongada o sudores nocturnos.
    • Antecedentes familiares de inmunodeficiencia.

    Y hay causas adquiridas frecuentes que conviene descartar antes que nada: diabetes mal controlada, desnutrición, alcoholismo, corticoides prolongados, VIH.

    Qué sostiene de verdad la inmunidad

    Conviene decirlo claro: **no existe nada que «suba las defensas» de una persona sana**. El sistema inmunitario no es un músculo que se pueda estimular a voluntad, y lo que se vende con esa promesa no tiene detrás lo que promete.

    Lo que sí está establecido:

    • Dormir suficiente. La privación de sueño reduce de forma medible la respuesta inmunitaria, incluida la respuesta a las vacunas.
    • Comer variado y suficiente. Las carencias reales —hierro, zinc, vitamina D, proteína— sí afectan; corregirlas cuando existen ayuda, tomarlas sin déficit no.
    • Ejercicio regular y moderado.
    • No fumar y reducir el alcohol.
    • Controlar el azúcar si hay diabetes.
    • Lavarse las manos, que sigue siendo lo más eficaz que hay contra las infecciones respiratorias.
    • Las vacunas, que son la única forma de preparar al sistema para un germen concreto.
    Cuándo conviene consultar
    • Si ha tenido neumonías o infecciones graves repetidas.
    • Si las infecciones no responden al tratamiento o vuelven al suspenderlo.
    • Si aparecen abscesos de repetición.
    • Si hay candidiasis oral persistente siendo adulto.
    • Si va con pérdida de peso, fiebre prolongada o sudores nocturnos.
    • Si es diabético y se infecta con frecuencia: el control del azúcar suele ser la clave.
    • Si toma corticoides o inmunosupresores.

    Si se enferma más de lo que le parece razonable, lo útil es descartar causas concretas. Puede agendar una consulta en línea.

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    Preguntas frecuentes

    ¿Cuántos resfriados al año son normales?

    Entre dos y cuatro en un adulto sano, y bastantes más en un niño pequeño que va a guardería. Eso no es tener las defensas bajas: es exposición.

    ¿Hay algo que suba las defensas?

    En una persona sana, no. El sistema inmunitario no es un músculo que se estimule a voluntad. Lo que sí está establecido es dormir suficiente, comer variado, moverse, no fumar, lavarse las manos y vacunarse.

    ¿Sirven los suplementos para las defensas?

    Corregir una carencia real —hierro, zinc, vitamina D— ayuda. Tomarlos sin déficit no aporta y en exceso puede hacer daño.

    ¿Cuándo hay que estudiar las defensas?

    Cuando lo que se repite son infecciones graves —neumonías, ingresos—, por gérmenes poco habituales, que no responden al tratamiento, o si hay abscesos de repetición o pérdida de peso con fiebre prolongada.

    ¿Dormir mal baja las defensas?

    Sí, y es de lo más establecido: la falta de sueño reduce de forma medible la respuesta inmunitaria, incluida la respuesta a las vacunas.

    Esta información es orientativa y no sustituye una consulta. Si tiene un diagnóstico o toma medicación, consúltelo con el profesional que le atiende antes de cambiar nada.

  • Anemia: por qué el hierro solo no es la respuesta

    Anemia: por qué el hierro solo no es la respuesta

    Anemia no es un diagnóstico: es un hallazgo. Lo importante no es sólo corregirla, sino averiguar por qué apareció, porque a veces la causa importa más que la anemia.

    Qué es y cómo se nota

    Hay menos hemoglobina de la debida, así que la sangre transporta menos oxígeno. De ahí los síntomas:

    • Cansancio y debilidad.
    • Falta de aire con esfuerzos que antes no costaban.
    • Palidez, sobre todo en el interior del párpado y en las uñas.
    • Palpitaciones.
    • Dolor de cabeza, mareo, dificultad para concentrarse.
    • Manos y pies fríos.
    • Caída del cabello y uñas quebradizas.
    • A veces, ganas de comer hielo o cosas no alimenticias.

    Se instala despacio y el cuerpo se adapta, así que mucha gente no se da cuenta hasta que la corrige y nota la diferencia.

    Por qué la causa importa más

    La más común es la falta de hierro, y en un adulto el hierro no falta por casualidad: se está perdiendo por algún lado o no se está absorbiendo.

    • En mujeres en edad fértil, la causa habitual son las reglas abundantes.
    • En hombres y en mujeres después de la menopausia, una anemia por falta de hierro obliga a estudiar el aparato digestivo. Ahí no se asume nada.
    • Otras causas: enfermedad celíaca, gastritis crónica, cirugía digestiva previa, dietas muy restrictivas, embarazo.
    • Y hay anemias que no son por hierro: por falta de vitamina B12 o ácido fólico, por enfermedad crónica, por problemas de la médula.

    Por eso tomar hierro sin saber por qué falta es tapar el marcador: la anemia mejora y la causa sigue trabajando.

    Si el hierro está indicado

    • Se absorbe mejor con el estómago vacío, aunque tolera peor: si sienta mal, con algo de comida.
    • La vitamina C mejora la absorción; un cítrico o un vaso de jugo natural ayudan.
    • El café, el té y los lácteos la reducen bastante: conviene separarlos un par de horas.
    • Oscurece las heces y puede estreñir. Eso es esperable.
    • Tarda: la hemoglobina sube en semanas, pero rellenar los depósitos lleva meses. Suspenderlo al normalizarse la hemoglobina es de los errores más comunes.
    Cuándo conviene consultar
    • Si le salió anemia en un análisis: hay que buscar la causa, no sólo corregirla.
    • Si es hombre, o mujer después de la menopausia, y tiene anemia por falta de hierro.
    • Si hay sangre en las heces, o son negras.
    • Si tiene reglas muy abundantes.
    • Si va con pérdida de peso, dolor abdominal o cambio del ritmo intestinal.
    • Si aparece falta de aire marcada, dolor en el pecho o desmayo: eso se atiende pronto.
    • Antes de empezar hierro por su cuenta.

    Si le salió anemia, lo importante es saber por qué. Puede agendar una consulta en línea, en Cobán o en la capital.

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    Preguntas frecuentes

    ¿Puedo tomar hierro por mi cuenta si tengo anemia?

    No conviene. En un adulto el hierro no falta por casualidad: se está perdiendo o no se está absorbiendo. Tomarlo sin saber por qué tapa el marcador mientras la causa sigue trabajando.

    ¿Qué síntomas da la anemia?

    Cansancio, debilidad, falta de aire con esfuerzos que antes no costaban, palidez, palpitaciones, dolor de cabeza y manos y pies fríos. Se instala despacio y el cuerpo se adapta, así que muchas veces no se nota hasta corregirla.

    ¿Cómo se absorbe mejor el hierro?

    Con el estómago vacío y acompañado de vitamina C, como un cítrico. El café, el té y los lácteos reducen bastante la absorción: conviene separarlos un par de horas.

    ¿Cuánto tiempo hay que tomar hierro?

    La hemoglobina sube en semanas, pero rellenar los depósitos lleva meses. Suspenderlo en cuanto la hemoglobina se normaliza es de los errores más comunes.

    ¿Por qué en un hombre la anemia por falta de hierro se estudia siempre?

    Porque no tiene una pérdida mensual que la explique. En hombres y en mujeres después de la menopausia, obliga a estudiar el aparato digestivo.

    Esta información es orientativa y no sustituye una consulta. Si tiene un diagnóstico o toma medicación, consúltelo con el profesional que le atiende antes de cambiar nada.

  • Hemorroides: qué las produce y qué las calma

    Hemorroides: qué las produce y qué las calma

    Las hemorroides son venas que todos tenemos; el problema aparece cuando se dilatan e inflaman. Y hay una regla que vale más que todo lo demás: un sangrado nunca se da por hecho.

    Qué las produce

    Todo lo que aumenta la presión en esa zona de forma repetida:

    • Estreñimiento y esfuerzo al evacuar. Es la causa principal.
    • Pasar mucho rato sentado en el inodoro, y sobre todo con el teléfono.
    • Diarrea repetida.
    • Embarazo y parto.
    • Estar muchas horas de pie o sentado.
    • Levantar peso con esfuerzo.
    • Sobrepeso.

    Los síntomas dependen de si son internas o externas: las internas suelen sangrar sin doler, con sangre roja brillante al final de la evacuación; las externas duelen, sobre todo si se trombosa una, y se palpan como un bulto.

    Qué alivia de verdad

    • Arreglar el estreñimiento. Es el tratamiento de fondo y sin eso lo demás no dura: más fibra subida despacio, más agua, moverse.
    • No aguantar las ganas y no forzar.
    • No pasar más de unos minutos sentado en el inodoro.
    • Baños de asiento con agua tibia, diez o quince minutos, un par de veces al día. Es de lo que más alivia y no cuesta nada.
    • Poner los pies en alto sobre un banquito al evacuar: cambia el ángulo y reduce el esfuerzo.
    • Higiene suave con agua, sin papel áspero ni toallitas perfumadas.

    La regla del sangrado

    Que alguien tenga hemorroides no significa que el sangrado venga de ahí. Es el error que más retrasa diagnósticos importantes: se atribuye a las hemorroides durante meses y resulta ser otra cosa.

    Un sangrado rectal se valora siempre la primera vez, y siempre que cambie de carácter. No es alarmismo: es que la alternativa es descubrirlo tarde.

    Cuándo conviene consultar
    • Siempre que sangre por primera vez, aunque esté seguro de que son hemorroides.
    • Si el sangrado cambia: más cantidad, más frecuencia, sangre mezclada con las heces.
    • Si las heces se volvieron negras.
    • Si hay dolor intenso y un bulto duro: puede ser una hemorroide trombosada y hay una ventana en la que se resuelve mejor.
    • Si hay cambio en el ritmo intestinal, pérdida de peso o anemia.
    • Si tiene más de 50 años, o antecedentes familiares de cáncer de colon.
    • Si las molestias vuelven una y otra vez.

    Si sangró por primera vez o las molestias vuelven, conviene valorarlo. Puede agendar una consulta en línea.

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    Preguntas frecuentes

    ¿Qué causa las hemorroides?

    Sobre todo el estreñimiento y el esfuerzo al evacuar, junto con pasar mucho rato sentado en el inodoro. También el embarazo, la diarrea repetida, el sobrepeso y estar muchas horas de pie.

    ¿Qué alivia más las hemorroides?

    Los baños de asiento con agua tibia, diez o quince minutos un par de veces al día. Y sobre todo arreglar el estreñimiento: sin eso, el alivio no dura.

    ¿Puedo dar por hecho que el sangrado es de las hemorroides?

    No, y es el error que más retrasa diagnósticos importantes. Un sangrado rectal se valora siempre la primera vez y siempre que cambie de carácter.

    ¿Sirve poner los pies en alto?

    Sí. Apoyar los pies en un banquito al evacuar cambia el ángulo y reduce el esfuerzo, que es justo lo que las empeora.

    ¿Cuándo hay que consultar sin esperar?

    Si hay dolor intenso con un bulto duro —puede ser una hemorroide trombosada, y hay una ventana en la que se resuelve mejor—, si las heces son negras, o si hay pérdida de peso o anemia.

    Esta información es orientativa y no sustituye una consulta. Si tiene un diagnóstico o toma medicación, consúltelo con el profesional que le atiende antes de cambiar nada.

  • Artritis y artrosis: no son lo mismo y se tratan distinto

    Artritis y artrosis: no son lo mismo y se tratan distinto

    Se usan como sinónimos y no lo son. Distinguirlas cambia todo: una es desgaste y la otra es inflamación, y en la segunda el tiempo que se pierde no se recupera.

    Cómo distinguirlas

    La pista más útil es la rigidez de la mañana. En la artrosis dura menos de treinta minutos y se suelta al empezar a moverse. En la artritis inflamatoria dura más de una hora y a veces toda la mañana.

    Artrosis: dolor que empeora con el uso y mejora con el reposo, afecta a rodillas, caderas, manos y columna, aparece con la edad, sin hinchazón importante ni enrojecimiento.

    Artritis inflamatoria: articulaciones hinchadas, calientes, a veces rojas; suele afectar a varias y de forma simétrica; puede ir con cansancio y malestar general; el dolor no cede con el reposo y a menudo despierta de madrugada.

    Por qué importa la diferencia

    Porque en la artritis inflamatoria —la reumatoide y otras— el daño articular que se produce no se recupera, y empezar pronto cambia el pronóstico. Los primeros meses son los que más valen.

    En la artrosis, en cambio, el manejo va por el otro lado: mantener la articulación en movimiento, fortalecer el músculo alrededor y quitarle peso encima.

    Qué ayuda

    En artrosis, lo que tiene más respaldo no es un frasco:

    • Ejercicio, y sobre todo el de fuerza en los músculos que rodean la articulación. Es lo que más alivia el dolor de rodilla a medio plazo.
    • Bajar peso si hay de más: cada kilo de menos son varios kilos menos de carga en la rodilla al caminar.
    • Mantener el movimiento. El reposo prolongado empeora la rigidez y debilita el músculo.
    • Calor local para la rigidez, frío para un brote doloroso.
    • Calzado adecuado y bastón del lado contrario si hace falta.

    En la artritis inflamatoria, todo eso acompaña pero lo que decide es el tratamiento de fondo indicado por un profesional. Retrasarlo es lo que cuesta caro.

    Cuándo conviene consultar
    • Si la rigidez de la mañana dura más de una hora.
    • Si hay articulaciones hinchadas, calientes o rojas.
    • Si están afectadas varias articulaciones, sobre todo de forma simétrica.
    • Si el dolor le despierta de madrugada.
    • Si va con cansancio, fiebre o pérdida de peso.
    • Si tiene psoriasis y aparece dolor articular.
    • URGENTE: una sola articulación muy hinchada, roja, caliente y con fiebre. Puede ser una infección y se atiende el mismo día.

    Si la rigidez de la mañana le dura más de una hora, conviene valorarlo pronto: en la artritis inflamatoria el tiempo cuenta. Puede agendar una consulta en línea.

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    Preguntas frecuentes

    ¿Cuál es la diferencia entre artritis y artrosis?

    La artrosis es desgaste: duele con el uso, mejora con el reposo y la rigidez matutina dura menos de treinta minutos. La artritis inflamatoria hincha e inflama, no cede con el reposo y la rigidez matutina pasa de una hora.

    ¿Por qué importa distinguirlas?

    Porque en la artritis inflamatoria el daño articular no se recupera y empezar pronto cambia el pronóstico. Los primeros meses son los que más valen.

    ¿Qué es lo mejor para la artrosis de rodilla?

    El ejercicio de fuerza en los músculos que rodean la articulación y bajar peso si hay de más. Es lo que más alivia el dolor a medio plazo, más que el reposo.

    ¿Frío o calor?

    Calor para la rigidez y frío para un brote doloroso con hinchazón. No hay una regla única: se prueba y se usa el que alivie.

    ¿Cuándo es urgente?

    Si una sola articulación se pone muy hinchada, roja y caliente, con fiebre. Puede ser una infección de la articulación y se atiende el mismo día.

    Esta información es orientativa y no sustituye una consulta. Si tiene un diagnóstico o toma medicación, consúltelo con el profesional que le atiende antes de cambiar nada.

  • Próstata: qué síntomas da y cuándo hay que revisarla

    Próstata: qué síntomas da y cuándo hay que revisarla

    La próstata crece con la edad en casi todos los hombres. Eso no es cáncer, pero sí explica por qué a partir de cierto momento hay que levantarse de noche y el chorro ya no es el de antes.

    Qué síntomas da

    La próstata rodea el conducto por el que sale la orina. Al crecer, lo estrecha:

    • Levantarse una o más veces por la noche a orinar.
    • Tardar en empezar, y tener que esperar a que arranque.
    • Chorro más débil o entrecortado.
    • Goteo al final.
    • Sensación de no vaciar del todo.
    • Urgencia repentina.

    Estos síntomas son de obstrucción y no dicen si la causa es benigna o no. Por eso se valoran, en vez de asumir que es la edad.

    Crecer no es cáncer

    La hiperplasia benigna es el crecimiento normal con los años y es muchísimo más frecuente que el cáncer. Los dos pueden dar los mismos síntomas, o ninguno: el cáncer de próstata en fase temprana suele ser silencioso, y ése es el motivo de revisarlo.

    La revisión se conversa: a partir de los 50 en general, y desde los 45 si hay padre o hermano con cáncer de próstata, o en hombres de ascendencia africana. No es una prueba automática; es una decisión informada que conviene tomar con alguien.

    Qué ayuda con los síntomas

    • Repartir los líquidos durante el día y reducirlos dos o tres horas antes de acostarse.
    • Bajar alcohol y cafeína por la tarde: los dos irritan la vejiga.
    • Orinar sin prisa y probar a orinar dos veces seguidas, con un minuto de diferencia.
    • Evitar aguantar mucho.
    • Revisar la medicación: algunos antigripales y antihistamínicos empeoran la retención.
    • Actividad física regular.

    Estas medidas alivian pero no resuelven la obstrucción. Si los síntomas limitan, hay tratamientos y conviene valorarlos antes de que la vejiga se resienta.

    Cuándo conviene consultar
    • Si se levanta de noche a orinar de forma habitual.
    • Si el chorro se debilitó o le cuesta empezar.
    • Si tiene 50 años o más y nunca ha hablado de esto con nadie; desde los 45 si hay antecedentes familiares.
    • Si hay sangre en la orina o en el semen.
    • Si tiene infecciones urinarias repetidas.
    • URGENTE: si de pronto no puede orinar nada, con dolor y vejiga llena. Eso se atiende el mismo día.

    Si se levanta de noche o el chorro cambió, conviene valorarlo. Puede agendar una consulta en línea, en Cobán o en la capital.

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    Preguntas frecuentes

    ¿Que la próstata esté agrandada significa cáncer?

    No. El crecimiento con la edad —la hiperplasia benigna— es muchísimo más frecuente que el cáncer. Lo que pasa es que los dos pueden dar los mismos síntomas, o ninguno.

    ¿Desde qué edad hay que revisar la próstata?

    En general se conversa a partir de los 50, y desde los 45 si hay padre o hermano con cáncer de próstata o en hombres de ascendencia africana. Es una decisión informada, no una prueba automática.

    ¿Por qué me levanto tantas veces en la noche?

    Porque la próstata al crecer estrecha el conducto de salida y la vejiga no vacía bien. Repartir los líquidos durante el día y reducirlos dos o tres horas antes de acostarse suele ayudar.

    ¿Qué medicamentos empeoran los síntomas de próstata?

    Algunos antigripales y antihistamínicos, que favorecen la retención. Conviene revisarlo antes de tomarlos por cuenta propia.

    ¿Cuándo es urgente?

    Si de pronto no puede orinar nada, con dolor y sensación de vejiga llena. Eso se atiende el mismo día.

    Si quiere saber qué de lo que se ofrece para la próstata tiene respaldo, lea también Próstata: por qué no le vamos a vender el producto más famoso.

    Esta información es orientativa y no sustituye una consulta. Si tiene un diagnóstico o toma medicación, consúltelo con el profesional que le atiende antes de cambiar nada.

  • Candidiasis: qué es y por qué vuelve

    Candidiasis: qué es y por qué vuelve

    La cándida es un hongo que vive normalmente en el cuerpo sin dar problemas. La candidiasis aparece cuando algo rompe el equilibrio y le deja espacio para crecer — y ese «algo» es lo que hay que encontrar cuando vuelve.

    Cómo se reconoce

    En la forma vaginal, que es la más común: picor intenso, flujo blanco y espeso —a menudo descrito como grumoso, sin mal olor—, ardor al orinar y enrojecimiento con hinchazón.

    El picor es la señal que más orienta. Cuando lo que predomina es el mal olor o un flujo grisáceo, suele ser otra cosa y el tratamiento es distinto: por eso conviene confirmar y no asumir.

    También hay formas en la boca —placas blancas que se desprenden al raspar— y en pliegues de la piel, sobre todo con humedad y calor.

    Qué le abre la puerta

    • Antibióticos: barren también las bacterias buenas y dejan el terreno libre. Es la causa más frecuente.
    • Diabetes o azúcar mal controlada.
    • Embarazo y cambios hormonales.
    • Humedad mantenida: ropa mojada, traje de baño, ropa muy ajustada o sintética.
    • Corticoides o defensas bajas.
    • Duchas vaginales y jabones perfumados, que alteran el equilibrio en lugar de protegerlo.

    Esa última merece énfasis, porque se hace con la mejor intención: lavar por dentro no previene nada y favorece que vuelva.

    Qué ayuda

    • Ropa interior de algodón y evitar la ropa muy ajustada.
    • Cambiarse enseguida el traje de baño o la ropa mojada.
    • Lavar sólo por fuera, con agua y jabón suave sin perfume.
    • No usar duchas vaginales ni desodorantes íntimos.
    • Controlar el azúcar si hay diabetes: es de lo que más cambia la frecuencia.
    • Secar bien los pliegues de la piel.

    Cuando aparece cuatro veces o más al año, ya no se trata episodio por episodio: hay que buscar por qué vuelve y confirmar que es lo que se cree.

    Cuándo conviene consultar
    • Si es la primera vez: conviene confirmar el diagnóstico, porque otras infecciones se parecen y se tratan distinto.
    • Si le pasa cuatro veces o más al año.
    • Si el tratamiento no funcionó.
    • Si hay mal olor, flujo grisáceo o verdoso, o fiebre.
    • Si hay dolor pélvico.
    • Si está embarazada.
    • Si es diabético o tiene las defensas bajas.

    Si le vuelve una y otra vez, lo que hay que encontrar es la causa de fondo. Puede agendar una consulta en línea.

    Agendar una consulta

    Preguntas frecuentes

    ¿Cómo distingo una candidiasis de otra infección?

    En la candidiasis predomina el picor intenso, con flujo blanco espeso y sin mal olor. Cuando lo que predomina es el mal olor o un flujo grisáceo, suele ser otra cosa y el tratamiento es distinto.

    ¿Por qué me da candidiasis después de tomar antibióticos?

    Porque los antibióticos barren también las bacterias buenas que mantienen el equilibrio, y eso le deja espacio al hongo. Es la causa más frecuente.

    ¿Las duchas vaginales previenen la candidiasis?

    Al contrario: alteran el equilibrio y favorecen que vuelva. Lavar sólo por fuera, con agua y jabón suave sin perfume.

    ¿Qué hago si me vuelve muchas veces?

    Si aparece cuatro veces o más al año, ya no se trata episodio por episodio: hay que confirmar el diagnóstico y buscar la causa de fondo, empezando por el control del azúcar.

    ¿La ropa influye?

    Sí. La humedad mantenida la favorece: conviene ropa interior de algodón, evitar prendas muy ajustadas o sintéticas y cambiarse enseguida el traje de baño mojado.

    Esta información es orientativa y no sustituye una consulta. Si tiene un diagnóstico o toma medicación, consúltelo con el profesional que le atiende antes de cambiar nada.

  • Caída del cabello: cuánta es normal y qué la causa

    Caída del cabello: cuánta es normal y qué la causa

    Perder pelo todos los días es normal. Lo que hay que mirar es cuánto, desde cuándo y con qué patrón, porque de eso depende que tenga solución o no.

    Cuánto es normal

    Entre 50 y 100 cabellos al día. Suena mucho y lo es: cada pelo tiene su propio ciclo y siempre hay una parte en fase de caída.

    Lo que llama la atención no es el número sino el cambio: notar de pronto mucho más pelo en la almohada, en el desagüe o en el cepillo. Y sobre todo, que se vea menos densidad o que la raya se ensanche.

    Los tipos que más se ven

    El **efluvio telógeno** es una caída difusa, de todo el cuero cabelludo, que aparece dos o tres meses después de un desencadenante: una enfermedad con fiebre, una cirugía, un parto, una dieta estricta, un disgusto fuerte, una anemia. Ese retraso despista mucho: cuando se cae el pelo, la causa ya pasó. Se recupera solo en unos meses.

    La **alopecia androgenética** es la más común y es progresiva: en hombres, entradas y coronilla; en mujeres, ensanchamiento de la raya con la línea frontal conservada. Aquí el tiempo importa, porque cuanto antes se actúa, más pelo se conserva.

    La **alopecia areata** son placas redondas sin pelo, de aparición rápida. Es de origen autoinmune.

    Qué conviene descartar

    • Anemia por falta de hierro, sobre todo en mujeres con reglas abundantes.
    • Tiroides, tanto por defecto como por exceso.
    • Déficit de vitamina D o de zinc.
    • Dietas muy restrictivas o pérdidas rápidas de peso.
    • Posparto: es esperable y se recupera.
    • Algunos medicamentos.
    • Estrés intenso reciente.
    • En mujeres, andrógenos altos: si además hay acné y reglas irregulares, se estudia.

    Y una advertencia sobre los suplementos: tomar hierro o zinc sin déficit no hace crecer pelo, y el exceso puede hacer daño. La suplementación tiene sentido cuando el análisis la justifica, no antes.

    Cuándo conviene consultar
    • Si nota placas redondas sin pelo.
    • Si hay enrojecimiento, descamación, picor o dolor en el cuero cabelludo.
    • Si la caída es rápida y llamativa.
    • Si la raya se está ensanchando o hay menos densidad de forma progresiva: aquí el tiempo juega en contra.
    • Si va con cansancio, cambios de peso o reglas irregulares.
    • Si hay caída junto con acné y vello en patrón masculino.
    • Si el pelo se cae en mechones al pasar la mano.

    Si la caída es progresiva, cuanto antes se valore más pelo se conserva. Puede agendar una consulta en línea.

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    Preguntas frecuentes

    ¿Cuántos cabellos es normal perder al día?

    Entre 50 y 100. Lo que llama la atención no es el número sino el cambio brusco, o que se vea menos densidad y la raya se ensanche.

    ¿Por qué se me cae el pelo meses después de estar enferma?

    Es el efluvio telógeno: una caída difusa que aparece dos o tres meses después del desencadenante —fiebre, cirugía, parto, dieta estricta, anemia—. Ese retraso despista, porque cuando se cae el pelo la causa ya pasó. Suele recuperarse solo.

    ¿Los suplementos hacen crecer el pelo?

    Sólo si hay un déficit real. Tomar hierro o zinc sin déficit no hace crecer pelo y el exceso puede hacer daño: la suplementación tiene sentido cuando el análisis la justifica.

    ¿La caída del pelo después del parto se recupera?

    Sí, es esperable y se recupera. Suele empezar a los dos o tres meses y ordenarse a lo largo del año siguiente.

    ¿Cuándo hay que consultar por caída del cabello?

    Si hay placas redondas sin pelo, si el cuero cabelludo pica, duele o descama, si la caída es rápida, o si la pérdida de densidad es progresiva: en ese caso el tiempo juega en contra.

    Esta información es orientativa y no sustituye una consulta. Si tiene un diagnóstico o toma medicación, consúltelo con el profesional que le atiende antes de cambiar nada.

  • Infección urinaria: síntomas, qué la favorece y qué no

    Infección urinaria: síntomas, qué la favorece y qué no

    Arde al orinar, hay que ir a cada rato y sale poco. Es de los cuadros más reconocibles que hay, y también de los que más se automedican, que es donde empiezan los problemas.

    Cómo se reconoce

    • Ardor o dolor al orinar.
    • Necesidad de ir con urgencia y muy seguido, con poca cantidad cada vez.
    • Sensación de no vaciar del todo.
    • Molestia o presión en el bajo vientre.
    • Orina turbia, con olor fuerte, a veces con sangre.

    Sin fiebre y sin dolor de espalda, se trata de una infección baja, en la vejiga. Cuando aparece fiebre alta, escalofríos, dolor en un costado de la espalda o vómitos, la infección subió al riñón y eso es otra cosa: se atiende pronto y no se maneja en casa.

    Qué la favorece

    • Ser mujer: la uretra es más corta y el paso es más fácil.
    • Las relaciones sexuales.
    • Aguantar mucho la orina.
    • Beber poca agua.
    • La menopausia, por los cambios en la mucosa.
    • Diabetes.
    • Cálculos, sondas o cualquier obstrucción al vaciado.
    • En hombres, la próstata aumentada.

    Una aclaración porque circula mucho: sentarse en un inodoro público o el frío no producen infección urinaria.

    Qué previene y qué no

    Lo que tiene sentido:

    • Beber suficiente agua a lo largo del día.
    • No aguantar las ganas.
    • Orinar después de las relaciones.
    • Limpiarse de adelante hacia atrás.
    • Evitar duchas vaginales y productos perfumados en la zona.

    Sobre el arándano rojo: la evidencia es modesta y va sobre todo de prevención en mujeres con infecciones repetidas, no de tratar una infección activa. No sustituye a nada.

    Y lo más importante: **una infección urinaria no se trata con lo que sobró de la vez anterior**. Los antibióticos incompletos o equivocados dejan bacterias resistentes, y la siguiente infección será más difícil de tratar.

    Cuándo conviene consultar
    • Siempre que sospeche una infección urinaria: conviene confirmarla y tratarla bien la primera vez.
    • Si tiene fiebre, escalofríos, dolor en un costado de la espalda o vómitos: eso indica que subió al riñón y se atiende pronto.
    • Si está embarazada: en el embarazo se trata siempre, incluso sin síntomas.
    • Si es hombre: en hombres se estudia siempre, porque es menos común y suele haber algo detrás.
    • Si le pasa tres o más veces al año.
    • Si hay sangre en la orina.
    • Si es diabético o tiene defensas bajas.

    Si le pasa seguido, lo que hace falta es buscar por qué en vez de tratar cada episodio. Puede agendar una consulta en línea.

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    Preguntas frecuentes

    ¿Cómo sé si tengo infección urinaria?

    Ardor al orinar, necesidad urgente y muy frecuente con poca cantidad, sensación de no vaciar, molestia en el bajo vientre y orina turbia o con olor fuerte.

    ¿Cuándo la infección subió al riñón?

    Cuando aparece fiebre alta, escalofríos, dolor en un costado de la espalda o vómitos. Eso ya no se maneja en casa y se atiende pronto.

    ¿El arándano sirve para la infección urinaria?

    La evidencia es modesta y va de prevención en mujeres con infecciones repetidas, no de tratar una infección activa. No sustituye a nada.

    ¿Puedo tomar el antibiótico que me sobró?

    No. Los antibióticos incompletos o equivocados dejan bacterias resistentes, y la siguiente infección será más difícil de tratar. Conviene confirmarla y tratarla bien la primera vez.

    ¿Sentarse en un inodoro público causa infección urinaria?

    No. Tampoco el frío. Lo que sí influye es aguantar la orina, beber poca agua y, en mujeres, las relaciones sexuales.

    Si le vuelve una y otra vez y quiere saber qué la previene de verdad, lea también Infección urinaria que vuelve: qué la previene y qué es puro humo.

    Esta información es orientativa y no sustituye una consulta. Si tiene un diagnóstico o toma medicación, consúltelo con el profesional que le atiende antes de cambiar nada.

  • Cólicos menstruales: cuánto dolor no es normal

    Cólicos menstruales: cuánto dolor no es normal

    Que la regla moleste es común. Que obligue a faltar al trabajo o a clase, que no ceda con analgésicos o que haya empeorado con los años, no es «tener mala suerte»: es un motivo de consulta.

    Por qué duele

    Durante la regla, el útero se contrae para desprender su capa interna. Esas contracciones las dirigen unas sustancias llamadas prostaglandinas; cuando hay más de la cuenta, las contracciones son más fuertes y duelen más.

    Ese es el cólico primario: empieza con la regla o poco antes, dura uno o dos días, y suele aparecer en la adolescencia y mejorar con los años. Puede ir con náuseas, diarrea, dolor de cabeza y cansancio.

    Cuándo no es el cólico corriente

    El cólico secundario tiene detrás una causa —endometriosis, miomas, adenomiosis, un dispositivo— y se comporta distinto:

    • Empezó de adulta, no en la adolescencia.
    • Ha ido empeorando con los años en vez de mejorar.
    • Empieza varios días antes de la regla y sigue después de que termine.
    • No cede con los analgésicos habituales.
    • Va con dolor en las relaciones sexuales.
    • Va con sangrado muy abundante o entre reglas.
    • Va con dificultad para quedar embarazada.

    La endometriosis tarda de media años en diagnosticarse, y buena parte del retraso es que el dolor se normaliza. Si algo de esta lista le suena, vale la pena decirlo.

    Qué alivia

    • Calor local en el bajo vientre. Tiene evidencia comparable a algunos analgésicos y no tiene inconvenientes.
    • Antiinflamatorios tomados al inicio, antes de que el dolor se instale: actúan sobre las prostaglandinas y funcionan mucho mejor tomados temprano que cuando ya duele.
    • Ejercicio regular, que se asocia a cólicos menos intensos.
    • Reducir alcohol y tabaco.
    • Dormir bien los días previos.

    Si necesita analgésicos todos los meses y aun así falta a sus actividades, eso no es un plan que esté funcionando.

    Cuándo conviene consultar
    • Si el dolor le impide ir a trabajar o a estudiar.
    • Si no cede con los analgésicos habituales.
    • Si empezó de adulta o ha ido empeorando con los años.
    • Si hay dolor en las relaciones sexuales.
    • Si el sangrado es muy abundante, dura más de siete días o hay sangrado entre reglas.
    • Si lleva tiempo buscando embarazo sin conseguirlo.
    • Si el dolor aparece de golpe y es intenso, con fiebre o desmayo: eso se atiende el mismo día.

    Si cada mes pierde días por el dolor, hay más que hacer que aguantar. Puede agendar una consulta en línea.

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    Preguntas frecuentes

    ¿Es normal que la regla duela mucho?

    Que moleste es común. Que obligue a faltar al trabajo o a clase, que no ceda con analgésicos o que haya empeorado con los años, no: eso es motivo de consulta.

    ¿Cuándo el cólico indica endometriosis?

    Cuando empezó de adulta, ha ido empeorando, comienza días antes de la regla y sigue después, no cede con analgésicos, va con dolor en las relaciones o con dificultad para quedar embarazada.

    ¿El calor sirve para el cólico?

    Sí: el calor local en el bajo vientre tiene evidencia comparable a la de algunos analgésicos y no tiene inconvenientes.

    ¿Cuándo tomar el analgésico?

    Al inicio, antes de que el dolor se instale. Los antiinflamatorios actúan sobre las prostaglandinas y funcionan bastante mejor tomados temprano que cuando ya duele.

    ¿El ejercicio ayuda?

    Sí. El ejercicio regular se asocia a cólicos menos intensos, aunque durante esos días apetezca poco.

    Esta información es orientativa y no sustituye una consulta. Si tiene un diagnóstico o toma medicación, consúltelo con el profesional que le atiende antes de cambiar nada.

  • Cansancio que no se quita: qué conviene descartar

    Cansancio que no se quita: qué conviene descartar

    El cansancio que se arregla durmiendo un fin de semana es normal. El que sigue ahí después de descansar tiene casi siempre una causa concreta, y la lista de lo que hay que mirar es corta.

    Cuándo deja de ser normal

    Tres cosas lo separan del cansancio corriente: que no mejore con descanso, que dure semanas, y que limite lo que uno hacía antes sin esfuerzo.

    Vale la pena distinguir dos sensaciones que se confunden: la somnolencia —quedarse dormido en cualquier parte— apunta a un problema de sueño; la falta de energía sin sueño apunta a otras causas.

    La lista corta de lo que hay que descartar

    La mayoría de los cansancios persistentes se explican por unas pocas cosas, y casi todas se ven con una consulta y unos análisis:

    • Anemia, con frecuencia por falta de hierro. En mujeres con reglas abundantes es la primera sospecha.
    • Tiroides trabajando de menos.
    • Diabetes.
    • Déficit de vitamina B12 o de vitamina D.
    • Apnea del sueño: ronquido fuerte, pausas al respirar, despertar sin haber descansado.
    • Depresión y ansiedad, que son causa frecuentísima y se pasan por alto.
    • Enfermedad renal o hepática.
    • Infecciones.
    • Medicamentos: antihistamínicos, algunos antihipertensivos, ansiolíticos, entre otros.

    La lista no es larga y por eso vale la pena recorrerla en vez de asumir que es el ritmo de vida.

    Lo que ayuda mientras se busca

    • Regularizar el horario de sueño, con hora fija de levantarse.
    • Moverse. Suena contradictorio y funciona: el ejercicio suave y regular mejora la fatiga incluso cuando lo último que se quiere es moverse.
    • Comer con regularidad, sin saltarse comidas.
    • Reducir alcohol.
    • Cafeína con medida y no después del mediodía: mucha se usa para tapar un sueño malo, y eso empeora el sueño.
    • Revisar la carga real: hay cansancios que son la respuesta correcta a una vida imposible.
    Cuándo conviene consultar
    • Si el cansancio lleva más de dos o tres semanas y no mejora con descanso.
    • Si va con pérdida de peso, fiebre, sudores nocturnos o bultos: eso se estudia sin esperar.
    • Si hay falta de aire, palpitaciones o dolor en el pecho al esforzarse.
    • Si ronca fuerte o le han visto dejar de respirar mientras duerme.
    • Si además el ánimo está bajo o perdió el interés por las cosas.
    • Si tiene reglas muy abundantes: la anemia por falta de hierro es una causa muy común y muy tratable.

    Si lleva semanas cansado y descansar no lo arregla, lo que falta es descartar. Puede agendar una consulta en línea.

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    Preguntas frecuentes

    ¿Cuándo el cansancio deja de ser normal?

    Cuando no mejora con descanso, dura semanas y limita lo que antes hacía sin esfuerzo. El que se arregla durmiendo un fin de semana no suele tener detrás nada más.

    ¿Qué análisis se piden para un cansancio persistente?

    Lo habitual es descartar anemia, tiroides, diabetes, vitamina B12 y vitamina D, y revisar función renal y hepática. Es una lista corta y vale la pena recorrerla.

    ¿El ejercicio quita el cansancio o lo empeora?

    Suena contradictorio, pero el ejercicio suave y regular mejora la fatiga, incluso cuando lo último que uno quiere es moverse. Empezar poco y sostenerlo funciona mejor que esperar a tener energía.

    ¿Puede ser por depresión?

    Sí, y es una de las causas más frecuentes y de las que más se pasan por alto. Si además el ánimo está bajo o se perdió el interés por las cosas, hay que mirarlo.

    ¿La cafeína ayuda?

    Tapa el síntoma y suele empeorar la causa: mucha cafeína se usa para compensar un sueño malo, y a su vez estropea el sueño. Con medida y no después del mediodía.

    Esta información es orientativa y no sustituye una consulta. Si tiene un diagnóstico o toma medicación, consúltelo con el profesional que le atiende antes de cambiar nada.