El páncreas está escondido detrás del estómago, y por eso un tumor ahí puede crecer durante meses sin dar molestias. Es de los cánceres que más a menudo se encuentran tarde. No es de los más frecuentes, pero conocer sus señales, y sobre todo la combinación de algunas de ellas, ayuda a llegar antes al diagnóstico.
Las señales que lo hacen sospechar
- **Piel y ojos amarillos**, a menudo sin dolor, con orina muy oscura, heces claras como masilla y picazón en todo el cuerpo.
- **Dolor en la boca del estómago que se va hacia la espalda**, que empeora acostado y mejora al inclinarse hacia adelante.
- **Bajar de peso sin intentarlo** y perder el apetito.
- **Heces grasosas**, pálidas, que flotan y cuesta jalar.
- **Una diabetes que aparece de repente después de los cincuenta**, sobre todo si viene con pérdida de peso en vez de aumento.
- Náuseas, llenura rápida o una pierna que se hincha por un coágulo sin causa aparente.
Casi todas estas molestias tienen causas mucho más comunes. Lo que merece un estudio es que aparezcan juntas, que no se expliquen o que no se quiten.
Qué aumenta el riesgo
- **Fumar**: es el factor más importante que se puede cambiar.
- La edad: la mayoría de los casos aparece después de los sesenta.
- El sobrepeso y una diabetes de muchos años.
- La pancreatitis crónica, muchas veces relacionada con el alcohol.
- Tener familiares cercanos con cáncer de páncreas, o alteraciones genéticas como las de BRCA2.
Si en su familia hay dos o más parientes cercanos con cáncer de páncreas, coménteselo a su médico: en esos casos puede tener sentido una vigilancia especial.
Cómo se confirma
- Una **tomografía** con medio de contraste, hecha con la técnica para páncreas, es el estudio principal.
- El **ultrasonido endoscópico**, que mira el páncreas desde el estómago y permite tomar una biopsia.
- Análisis de sangre del hígado y el marcador **CA 19-9**.
Un ultrasonido común del abdomen muchas veces no alcanza a ver el páncreas bien, así que un resultado normal no lo descarta si los síntomas siguen. Y el CA 19-9 no sirve para buscarlo en personas sanas: sube también con otras enfermedades y a veces no sube con el cáncer. Se usa sobre todo para seguir el tratamiento.
El tratamiento
Depende de si el tumor se puede operar. Cuando se puede, la cirugía, casi siempre junto con quimioterapia, es la que da mejores resultados. Cuando no, la quimioterapia puede frenar la enfermedad, y hay tratamientos para cada molestia:
- Si la piel se puso amarilla porque el tumor tapa el conducto de la bilis, se coloca un tubito por endoscopía que lo destapa.
- El dolor tiene manejo, desde medicamentos hasta un bloqueo de los nervios que lo transmiten.
- Si las heces son grasosas, el médico puede indicar enzimas pancreáticas con cada comida para digerir mejor y no perder peso.
- La diabetes que aparece se controla como cualquier otra.
Los **cuidados paliativos** no son sólo para el final: pedirlos desde el principio, junto con el tratamiento, mejora cómo se vive cada día.
Qué ayuda durante el tratamiento
- Comer poco y seguido, con proteína en cada comida, y pesarse cada semana.
- Tomar las enzimas indicadas con la comida, no antes ni después.
- Moverse lo que se pueda, aunque sea caminar un poco cada día.
- Hablar de lo que se siente: la tristeza y la preocupación son frecuentes y también se acompañan.
Y como con cualquier cáncer, si toma o piensa tomar un producto natural o un suplemento, dígaselo antes a su oncólogo: algunos interactúan con la quimioterapia. Nada de eso debe hacerle dejar ni retrasar el tratamiento indicado.
- Si la piel o los ojos se ponen amarillos, aunque no duela.
- Si tiene dolor en la boca del estómago que se va a la espalda y no se quita.
- Si baja de peso sin intentarlo, sobre todo junto con una diabetes nueva después de los cincuenta.
- Si las heces se ven grasosas, pálidas y flotan.
- De urgencia si está en tratamiento y tiene fiebre, o si la piel amarilla viene con fiebre y escalofríos.
Si está en tratamiento y quiere acompañamiento con la alimentación, el dolor o el cansancio, puede agendar una consulta con uno de nuestros profesionales, en Cobán o en la Ciudad de Guatemala. La consulta acompaña al equipo de oncología que le atiende; nunca lo sustituye.
Agendar una consultaPreguntas frecuentes
¿Por qué el cáncer de páncreas se encuentra tarde?
Porque el páncreas está escondido detrás del estómago y un tumor ahí puede crecer sin dar molestias. Cuando aparecen, se parecen a las de problemas más comunes.
¿Si la piel se pone amarilla es cáncer de páncreas?
Casi nunca. Lo más frecuente son los cálculos en la vesícula o una hepatitis. Pero la piel o los ojos amarillos siempre deben revisarse pronto.
¿El CA 19-9 sirve para saber si tengo cáncer de páncreas?
No sirve para buscarlo en personas sanas: sube con otras enfermedades y a veces no sube con el cáncer. Se usa sobre todo para seguir el tratamiento.
¿El cáncer de páncreas se hereda?
La mayoría de los casos no. Una parte pequeña se relaciona con alteraciones genéticas heredadas; si hay varios familiares cercanos con este cáncer, conviene comentarlo con el médico.
¿Puedo tomar productos naturales durante el tratamiento?
Sólo si su oncólogo lo sabe. Algunos productos naturales y suplementos interactúan con la quimioterapia. Coméntelo en consulta antes de empezar.
Esta información es orientativa y no sustituye una consulta. Si tiene un diagnóstico o toma medicación, consúltelo con el profesional que le atiende antes de cambiar nada.
