Nadie se muere de un resfriado, pero pocas cosas arruinan tanto una semana. Y como no hay
antiviral para el resfriado común, lo único que se puede aspirar a hacer es que dure menos y
moleste menos. Resulta que eso sí se puede, y hay números concretos — con dos condiciones que
casi nadie cumple.
El zinc, y las dos condiciones
Es el dato más fuerte de este artículo. Un metaanálisis de siete ensayos aleatorizados
con 575 personas con resfriados naturales encontró que
el resfriado duró un 33 % menos con zinc (IC95 % 21–45 %). Con
acetato de zinc, 40 %; con gluconato, 28 % — y la diferencia entre las dos sales
no fue significativa, así que da igual cuál consiga (Hemilä, 2017).
Un tercio menos de duración es mucho: de seis días a cuatro. Ahora las condiciones.
Primera: en pastilla para chupar, no en jarabe ni en comprimido tragado. El
efecto parece depender del contacto del zinc con la garganta y la boca. La revisión Cochrane es
explícita en ese punto.
Segunda: hay que empezar en las primeras 24 horas y a más de 75 mg al
día. Empezado al tercer día, ya no se ha demostrado que sirva. Esto convierte al zinc en algo que
hay que tener antes de enfermarse, no algo que se sale a comprar cuando uno ya está
tirado.
El mismo metaanálisis añade un dato útil para no gastar de más: pasar de
100 mg/día no mejora nada. No hay que exagerar la dosis (Hemilä, 2017).
Y el peaje del zinc, que existe
La revisión Cochrane, con 16 ensayos terapéuticos y 1.387 personas, confirma el acortamiento
—alrededor de un día menos (−1,03 días; IC95 % −1,72 a −0,34; p=0,003)— pero encuentra dos
cosas que hay que decir. Una: la gravedad de los síntomas no mejoró de forma
significativa; o sea, se pasa igual de mal, sólo que menos días. Y dos: los efectos adversos sí
fueron mayores que con placebo — mal sabor (OR 2,31) y náusea
(OR 2,15) (revisión Cochrane de zinc). La heterogeneidad entre estudios es muy alta y los propios autores piden
cautela al leer las medias.
Traducido a mostrador: sabe feo y a algunos les revuelve el estómago. Vale la pena saberlo
antes de comprarlo, no después.
Equinácea, saúco y pelargonium
Una revisión sistemática de 2026 repasó vitamina D, vitamina C, clavo, zinc, saúco negro,
ginseng, equinácea, Pelargonium sidoides y comino negro (Rafałowska y cols., 2026). Sus conclusiones,
ordenadas:
El zinc en pastilla y la equinácea estandarizada son los que dan beneficios
más consistentes en duración y gravedad, siempre que se empiecen pronto. Y hay un detalle que
distingue a la equinácea de todo lo demás: fue la única con un efecto preventivo
reproducible — la única que mostró reducir la probabilidad de resfriarse, no sólo de
acortarlo.
El saúco negro y el Pelargonium sidoides se asociaron a reducciones
clínicamente relevantes de la gravedad y la duración, aunque su capacidad preventiva sigue poco
respaldada.
Las vitaminas C y D mostraron beneficios modestos y sólo en grupos concretos:
la C en gente sometida a esfuerzo físico intenso, la D en quien tiene deficiencia. Para el resto
de la población, poco. El ginseng dio resultados inconsistentes.
Lo que no le vamos a decir
Que tenemos las pastillas de zinc de los estudios. No las tenemos. El zinc que
hay en nuestro catálogo viene como Zincum metallicum D6 dentro de fórmulas homeopáticas,
o en dosis nutricionales pequeñas dentro de otros complejos — y eso no es lo mismo que
75 mg/día en pastilla para chupar. Si quiere el efecto del metaanálisis, busque esa
presentación donde la haya, y téngala en la casa antes de la temporada.
Lo que sí tenemos y encaja con la evidencia de arriba es equinácea, saúco, própolis y las
fórmulas de apoyo respiratorio. Y una advertencia general que vale para todo el artículo:
nada de esto cura el resfriado. Lo acorta uno o dos días. Quien le prometa más,
le está viendo la cara.
Para su médico: Hemilä 2017, MA de 7 ECA n=575, lozenges >75 mg/d, reducción
del 33 % (21–45) en duración; sin diferencia acetato vs gluconato; sin beneficio adicional
>100 mg/d. Cochrane zinc, 16 ensayos terapéuticos n=1.387: duración MD −1,03 d, gravedad
no significativa, eventos adversos OR 1,58, I² elevada. Rafałowska 2026, RS: equinácea única con
efecto profiláctico reproducible.
Cuándo ya no es un resfriado
Consulte si aparece: falta de aire o respiración rápida; dolor en el pecho al respirar;
fiebre que baja y vuelve a subir después de unos días —eso suele significar que
se sumó una bacteria—; más de siete a diez días empeorando en vez de mejorar; dolor de oído
fuerte; o si no puede retener líquidos. En niños pequeños, adultos mayores, embarazadas,
diabéticos, asmáticos o personas con defensas bajas, el umbral para consultar es más bajo.
Y una que se olvida: los antibióticos no sirven para el resfriado. Es un
virus. Tomarlos «por si acaso» no acorta nada y sí desordena su flora y alimenta la resistencia.
Lo que tenemos en Kariel
- Immuno-Gastreu R193 — lleva Echinacea angustifolia — la única con efecto preventivo reproducible en la revisión. Q99.00
- Propolplant — saúco negro y acerola en jarabe, para la fase de síntomas. Q149.00
- Propoleoter Pastillas — própolis en pastilla para chupar, para la garganta. Q89.00
- Grippe-Gastreu R6 — gotas orales, tradicionalmente usadas como apoyo en el cuadro gripal. Q99.00
- Jutussin-Gastreu R9 — gotas para la tos. Q99.00
- Jutussin R8 — jarabe, la misma línea para la tos en presentación de 150 ml. Q119.00
- Rhino-Gastreu R49 — gotas para la nariz tapada y los mocos. Q99.00
- Inmunobiter — estimulante de las defensas, para quien encadena resfriados. Q429.00
Si tiene dudas sobre cuál le corresponde, pregúntenos antes de comprar. Estamos en Cobán, 11 avenida 1-13 B, zona 1.
Aviso. Este artículo es informativo y no sustituye la consulta médica. No suspenda ni modifique un tratamiento indicado por un profesional. Si sus síntomas persisten o empeoran, acuda a su médico. En embarazo, lactancia, enfermedad crónica o si toma otros medicamentos, consulte antes de usar cualquier producto.
