Retortijones que van y vienen, la barriga hinchada como si hubiera tragado aire, días de ir
al baño cinco veces y días de no ir, y una relación rarísima entre lo que come y lo que le
pasa después. A eso, cuando ya se descartó todo lo demás, se le llama síndrome de
intestino irritable — o colon irritable, como lo dice todo el mundo.
Lo primero que hay que entender es que no es un daño en el intestino. Los
exámenes salen normales, y eso frustra a mucha gente que sale del consultorio pensando que no le
creyeron. El intestino está sano; lo que falla es cómo se comunica con el cerebro y cómo se
mueve. Duele de verdad, aunque no se vea.
Lo que mejor aguanta el examen: probióticos y comida
En 2024 se publicó en Nutrition Reviews una revisión paraguas —una revisión
de revisiones— que juntó 58 metaanálisis, 175 ensayos y 11 intervenciones distintas,
y las calificó una por una con el sistema GRADE. Es lo más exigente que hay sobre este tema.
El veredicto fue duro con casi todo: la mayoría de las intervenciones nutricionales muestran
efectos pequeños y con certeza baja o muy baja. Sólo dos aguantaron con certeza
moderada: los probióticos para el dolor abdominal, y la dieta baja en FODMAP para los
síntomas en general (RR 4,04; IC95 % 2,36–6,92 para probióticos; RR 1,48; 1,14–1,93 para
FODMAP) (Zeraattalab-Motlagh y cols., 2024).
Los FODMAP son azúcares que el intestino delgado absorbe mal y que fermentan más abajo
produciendo gas: están en la cebolla, el ajo, el trigo, la leche, los frijoles, la manzana y el
aguacate, entre otros. No hay que quitarlos para siempre — se retiran unas semanas, se ve si
mejora, y luego se van reintroduciendo uno a uno para encontrar cuáles son los suyos.
Esa parte, la de reintroducir, es la que casi nadie hace y es la más importante.
El aceite de menta: el mejor número del artículo
Un metaanálisis de 12 ensayos aleatorizados con 835 pacientes, publicado en
BMC Complementary and Alternative Medicine, encontró que el aceite de menta más que
duplica la probabilidad de mejorar los síntomas frente al placebo (RR 2,39; IC95 % 1,93–2,97),
y con una consistencia entre estudios llamativa (I²=0 %). Para el dolor abdominal, RR 1,78
(1,43–2,20) (Alammar y cols., 2019).
Ese trabajo da un dato que vale la pena traducir: el número necesario a tratar es 3
para los síntomas globales. Quiere decir que de cada tres personas que lo toman, una
mejora que no habría mejorado con placebo. Para comparar, muchos medicamentos que se
recetan sin discusión tienen números bastante peores que ése.
Y el matiz, que también es un número
Una actualización de 2022 en Alimentary Pharmacology & Therapeutics, con 10
ensayos y 1.030 pacientes, confirma que sigue siendo superior al placebo (NNT 4 para síntomas
globales, 7 para el dolor), pero encuentra más efectos adversos que con placebo
(RR 1,57; 1,04–2,37) —sobre todo reflujo, ardor de estómago— y califica la calidad global de la
evidencia como muy baja (Ingrosso y cols., 2022). Los autores piden ensayos bien dimensionados antes de
recomendarlo como primera línea.
Traducido: funciona, y bastante, pero a una parte de la gente le devuelve el ardor por otro
lado. Por eso se usa en cápsula con cubierta entérica —para que se abra en el intestino y no en
el estómago— y por eso si usted ya sufre de reflujo, éste no es su producto.
Para su médico: Zeraattalab-Motlagh 2024, umbrella review, 58 MA / 175 ECA, GRADE
moderado sólo para probióticos (dolor abdominal) y dieta baja en FODMAP. Alammar 2019, MA de 12
ECA n=835, RR 2,39 mejoría global, I²=0 %, NNT 3. Ingrosso 2022, MA de 10 ECA n=1.030,
NNT 4, RR eventos adversos 1,57, certeza muy baja.
Cuándo esto no es colon irritable
El colon irritable es un diagnóstico que se hace después de descartar otras
cosas, no antes. Vaya al médico y no a la farmacia si hay: sangre en las heces, anemia, fiebre,
pérdida de peso sin proponérselo, síntomas que lo despiertan por la noche, un cambio del ritmo
intestinal que empezó después de los 50, o antecedentes de cáncer de colon o enfermedad
inflamatoria intestinal en la familia. Nada de eso es colon irritable.
Lo que de verdad cambia el rumbo a la larga
Identificar sus disparadores. Para una persona es el café en ayunas, para otra la
leche, para otra las semanas de mucho estrés. Llevar un cuaderno dos o tres semanas anotando qué
comió y cómo amaneció suena tedioso, pero es lo que más gente ha sacado de este problema. Los
productos acompañan ese trabajo; no lo hacen por usted.
Lo que tenemos en Kariel
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- Entero-Gastreu R4 — gotas para el terreno intestinal, cuando predomina el descontrol del ritmo. Q99.00
- Estomadol — cápsulas con menta y comino, para la parte de hinchazón y gases. Q119.00
- Colondepur — apoyo depurativo del colon, para acompañar. Q269.00
Si tiene dudas sobre cuál le corresponde, pregúntenos antes de comprar. Estamos en Cobán, 11 avenida 1-13 B, zona 1.
Aviso. Este artículo es informativo y no sustituye la consulta médica. No suspenda ni modifique un tratamiento indicado por un profesional. Si sus síntomas persisten o empeoran, acuda a su médico. En embarazo, lactancia, enfermedad crónica o si toma otros medicamentos, consulte antes de usar cualquier producto.
