Hígado graso: qué significa y qué lo revierte

Hígado graso: qué significa y qué lo revierte

Escrito por

en

Casi siempre aparece en un ultrasonido pedido por otra cosa. La buena noticia es que, en su fase temprana, el hígado graso se revierte; la mala es que no hay atajo: lo que lo revierte son los mismos cambios que lo produjeron, al revés.

Qué es

Es acumulación de grasa dentro de las células del hígado. Hasta cierto punto no da ningún síntoma y el hígado sigue trabajando; por eso se descubre por casualidad.

El problema es lo que puede venir después. En una parte de los casos la grasa produce inflamación, la inflamación deja cicatriz, y la cicatriz mantenida durante años es cirrosis. Ese recorrido lleva décadas y se puede detener en cualquier punto, sobre todo al principio.

No hace falta beber

La forma más frecuente no tiene que ver con el alcohol. Se asocia a un conjunto metabólico que suele ir junto:

  • Sobrepeso, y en particular grasa alrededor del abdomen.
  • Resistencia a la insulina o diabetes tipo 2.
  • Triglicéridos altos y colesterol HDL bajo.
  • Presión arterial elevada.
  • Bebidas azucaradas y todo lo endulzado con jarabe de maíz: la fructosa en cantidad se convierte en grasa en el hígado con particular eficacia.
  • Vida sedentaria, incluso sin sobrepeso importante.

Por eso se puede tener hígado graso siendo abstemio, y también estando delgado si hay resistencia a la insulina.

Qué lo revierte de verdad

Lo que tiene respaldo sólido es una cosa, y es incómoda: bajar peso. Perder entre el 7 y el 10 % del peso corporal mejora la grasa del hígado y también la inflamación. En una persona de 80 kilos son entre 6 y 8 kilos, bajados despacio.

Lo demás acompaña:

  • Quitar las bebidas azucaradas. Es el cambio único que más rinde.
  • Ejercicio, y aquí hay algo alentador: mejora la grasa del hígado incluso sin bajar de peso. Sirve tanto el aeróbico como el de fuerza.
  • Reducir harinas refinadas y ultraprocesados; el patrón mediterráneo es el que mejor se ha estudiado.
  • El café sin azúcar se asocia de forma consistente a menos progresión.
  • Alcohol, el mínimo posible: aunque no sea la causa, suma.

Bajar muy rápido no ayuda: las pérdidas bruscas pueden empeorar la inflamación. Medio kilo a un kilo por semana es el ritmo que se recomienda.

Cuándo conviene consultar
  • Si le dijeron que tiene hígado graso en un ultrasonido: conviene saber en qué punto está, y eso no lo dice el ultrasonido solo.
  • Si las transaminasas salieron altas en un análisis.
  • Si además tiene diabetes, prediabetes, triglicéridos altos o presión alta: ese conjunto acelera el proceso.
  • Si aparece dolor en la parte alta derecha del abdomen, hinchazón abdominal, color amarillo en piel u ojos, o moretones con facilidad.
  • Antes de empezar cualquier plan de bajada de peso rápida.

Si le salió hígado graso y no sabe qué tan serio es lo suyo, revisarlo con alguien ordena el plan. Puede agendar una consulta en línea, en Cobán o en la capital.

Agendar una consulta

Preguntas frecuentes

¿Se puede tener hígado graso sin tomar alcohol?

Sí, y es la forma más frecuente. Se asocia al sobrepeso abdominal, la resistencia a la insulina, los triglicéridos altos y las bebidas azucaradas. Se puede tener siendo abstemio, e incluso estando delgado si hay resistencia a la insulina.

¿El hígado graso se revierte?

En su fase temprana, sí. Lo que tiene respaldo sólido es perder entre el 7 y el 10 % del peso corporal, bajado despacio: eso mejora la grasa y también la inflamación.

¿Cuánto peso tengo que bajar?

Entre el 7 y el 10 % del peso: en una persona de 80 kilos, entre 6 y 8 kilos. Y a ritmo de medio kilo a un kilo por semana, porque las bajadas bruscas pueden empeorar la inflamación del hígado.

¿Sirve el ejercicio aunque no baje de peso?

Sí. Es de los pocos casos donde el ejercicio mejora la grasa del hígado incluso sin pérdida de peso, y sirve tanto el aeróbico como el de fuerza.

¿Qué es lo peor para el hígado graso?

Las bebidas azucaradas y todo lo endulzado con jarabe de maíz: la fructosa en cantidad se convierte en grasa en el hígado con particular eficacia. Quitarlas es el cambio único que más rinde.

Si quiere saber qué de lo que se ofrece para el hígado tiene respaldo y qué sólo acompaña, lea también Hígado graso: qué es, qué lo revierte y qué solo acompaña.

Esta información es orientativa y no sustituye una consulta. Si tiene un diagnóstico o toma medicación, consúltelo con el profesional que le atiende antes de cambiar nada.